La copa menstrual: una elección natural

En los últimos años ha cobrado enorme popularidad un producto para la higiene femenina que en realidad existe desde 1930. La copa menstrual es una alternativa ecológica al uso de toallas o tampones femeninos, pero realmente ¿que és?

La copa menstrual no tiene misterio alguno: es literalmente una copa reutilizable que se ubica dentro de la vagina al momento del periodo menstrual y cumple la misma función que una toallita o un tampón (excepto que acumula el flujo en vez de absorberlo). Está hecha de silicona hipoalergénica. No contiene blanqueadores, desodorantes o geles absorbentes. No interfiere con el entorno de la vagina, ni causa irritación. Es apta para mujeres de piel sensible, alergias y mujeres con DIU. No genera mal olor, ya que en sí lo generan las otras opciones que no permiten al cuerpo respirar. Por esa razón es que los productos desechables han incorporado geles y perfumes para disimular el mal olor, cuando son precisamente éstos la causa de los malos olores y no la sangre.

Antes de ser utilizada, se esteriliza hirviéndola en agua dentro de una cacerola sin tapa por 5 minutos (con suficiente agua como para cubrir toda la copa). Una vez hervida se deja otros 5 minutos y se apaga el fuego. Requiere de la misma higiene que se necesita con cualquiera de los otros productos menstruales.

Como viajera y mujer considero que es la opción más segura, cómoda, higiénica y sana durante un viaje y en la vida en general, puesto que permite nadar (sin tener que quitarla al salir del agua) hacer deportes, andar en bicicleta y ser utilizada de manera continua hasta por 12 horas. Tiene una vida útil de entre 5 a 10 años (dependiendo la marca).

 

El hecho de que sea un elemento reutilizable la vuelve amigable con el medio ambiente. Sé que aquellas personas que escuchan por primera vez hablar de la copa menstrual, piensan: “ni loca me pongo eso”. Confieso que al principio también me generó dudas e incomodidades, pero siendo sincera ni la primera vez que usé toallitas o tampón me sentí cómoda, me tuve que “acostumbrar” a esos productos. No conozco una sola mujer que la use y no la recomiende, es realmente el método más cómodo, seguro y ecológico que conozco.

Se calcula que una mujer durante su vida fértil llega a utilizar alrededor de 15.000 toallas femeninas. ¡15.000! Es mucha basura, no? A la Tierra le toma de 100 a 600 años desaparecer estos desechos, que culminan en rellenos sanitarios, mares, ríos, lagos. Afectando no sólo nuestra calidad de vida sino la de otras personas y animales, dañando el paisaje y hábitat, contaminándolo para siempre.

Consejos a tener en cuenta al momento de elegir formas y marcas:

• Que sea hipoalergénica

• Que no tenga relieves por fuera

• Que la terminación de la copa no sea ahuecada por dentro (puesto que costará más limpiarla)

• Que la silicona sea flexible (esencial para hacer deportes)

Di sí a la ecología, di sí a tu salud, di sí a la copa menstrual!

Les recomendamos el cambio.

Plan B Viajero

Plan B Viajero

Gabriela y Camilo son dos viajeros de alma que lograron lo que muchos sueñan: viajar como estilo de vida. Camino a México, desde Buenos Aires, fueron dando forma al proyecto que hoy reflejan en su blog, Plan B Viajero.
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