La alimentación de la madre en la lactancia

La lactancia ha retomado su lugar de cabecera como primera fuente de alimentación para los bebés. Pero a muchas madres, deseosas de amamantar, se les indica complemento (fórmula) debido a que su leche no parece ser suficiente alimento para su bebé. ¿Cómo evitarlo? Cuidando la alimentación materna, claro.

Hoy ha vuelto la conciencia de la necesidad de amamantar. Pero ¿qué significa esto como responsabilidad para la madre en una sociedad donde los alimentos son altamente procesados y el nivel de estrés es altísimo? ¿Son iguales todas las leches?

 La respuesta es no: no todas las leches son iguales. Así como no es lo mismo consumir leche de vacas de pastoreo recién ordeñadas que leche de animales alimentados con alimento balanceado, que son tratados constantemente con antibióticos por infecciones, que son cotidianas por el estado en que viven. Resultan siendo lácteos radicalmente distintos. Sin mencionar que a estos últimos se los procesa para lograr altos niveles de conservación. El agregado de estabilizantes, antimohos, antiespesantes, y distintos químicos que no figuran en los ingredientes se hacen indispensables para la larga vida que tienen.

De la misma manera, nuestra leche varía según los alimentos y/o medicamentos que consumimos y por cómo vivimos. La leche materna, y la de cualquier animal, se produce en base a los alimentos que ingerimos y la disponibilidad de nutrientes que tiene el cuerpo para producirla.

Una leche nutritiva está compuesta por miles de nutrientes que el bebé necesita para su crecimiento y desarrollo, con los porcentajes necesarios para el crecimiento humano. Por ejemplo, no son iguales los porcentajes de proteína en la leche de vaca destinada a un ternero que los niveles de proteína en la leche humana. La leche humana tiene hasta 4 o 5 veces más ácido linoleico que la leche animal, destinado a favorecer un crecimiento rápido del sistema nervioso y cerebro.

Los bebés dependen de la leche como única fuente de alimentación por un tiempo extenso. Luego por varios meses o años más, acompaña la alimentación durante la introducción a los alimentos sólidos. Esta puede darse entre los 6 meses hasta el año aproximadamente y se establece y solidifica como fuente de alimentación cerca del año y medio o dos.

Así es que la calidad y cantidad de la leche es esencial para el crecimiento de nuestros bebés. Sumado a lo beneficioso del contacto y vínculo que se genera con la madre al amamantar y como éste mejora su crecimiento y desarrollo.

Lo que ingerimos durante el amamantamiento se va a traducir directamente en alimento para el bebé. Por ejemplo: si tenemos reservas de B12 en nuestro cuerpo, pero no la ingerimos durante el periodo de lactancia, entonces el cuerpo no extrae esa reserva para la leche, dejando desprovisto de la misma al bebé.

 Pero si consumimos algo de mala calidad, altamente procesado o con conservantes, químicos, etc. va a ir directamente a la leche. Aumentando la probabilidad de nuestro bebé de padecer enfermedades alérgicas, autoinmunes o degenerativas a temprana edad. Entre ellas vemos hoy en día tanta alergia a la caseína (proteína de leche), al gluten, entre otros, en general debido al alto consumo de la madre de este tipo de alimentos en su estado procesado y no natural o integral.

Todo lo que ingerimos se va utilizar, en parte, para la producción de la leche que va a ser alimento para nuestro bebé. Llegando a una conclusión simple pero muy importante: sea bueno o malo, nuestro cuerpo lo procesa y destina a objetivos. Por eso, nuestro alimento como madres tiene que ser el mejor, equilibrado, limpio, nutritivo y libre de químicos, conservantes y procesos industriales, integral y orgánico dentro de lo posible. Sosteniendo estas pautas en el mundo vegetal como animal.

 Pronto compartiré con ustedes mis consejos para mejorar la calidad y cantidad de leche materna, en la próxima nota.

Hasta entonces!

Clara

 

Clara Schmiegelow

Clara Schmiegelow

Clara Schmiegelow es Doctora en Acupuntura y Medicina China, en 2008 recibe su titulo internacional avalado por la OMS y WFAS World Federation Acupunutra Societes. Profesora Certificada de Yoga del KYM en India.
Actualmente especializada en Alimentación desde la Medicina China usa los alimentos como forma de sanación, combinados con acupuntura, en la practica Clínica. Con un enfoque especial en el área de Maternidad, Fertilidad, Lactancia y alimentación infantil. Hoy reside en Hawaii y su practica clínica permanece online enfocada en alimentación holística desde la medicina china para pacientes a distancia
Clara Schmiegelow
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