Savasana: cuando la relajación es parte de la práctica

Savasana es la postura de relajación en tu clase de Yoga. ¿La disfrutas? ¿Quizás es tu preferida? Te cuento por qué debemos permanecer despiertos, relajados y atentos en esta postura.

Savasana significa en Sanscrito postura del cadáver y no es una postura cualquiera; a mi modo de ver es la más importante. No es para dormir que vamos a Savasana. La verdad es que al principio es difícil evitar dormirse, pero la postura en sí es una forma de relajación consciente. Se deben sentir todas las partes de cuerpo y relajarlas poco a poco. Mínimamente se debe mantener esta postura 15 minutos, para que el cuerpo  vuelva a los niveles basales normales y el prana (energía vital) se asiente en nosotros después de la clase.
Cuando vamos a nuestra clase de Yoga realizamos posturas en donde trabajamos el cuerpo a nivel físico y a nivel sutil. Para poder relajar el cuerpo, liberar la tensión en hombros y cuello, podés realizar ésta postura siguiendo algunos pasos.

 

¿Querés intentarlo?

• Acostate sobre la espalda con las piernas y los pies relajados hacia los lados, los brazos alejados del cuerpo y las palmas de las manos mirando hacia arriba. Tratá de relajar los dedos también.
• Relajá cuello y hombros.
• Cierra los ojos, podés colocar una toalla o almohadilla de relajación para que los párpados se relajen mejor.
• Relajá el rostro, la nariz, los labios, la garganta…tratá de imaginarte que el cuerpo se derrite hacía el piso.
• Luego lleva la atención a tu respiración. Respira en forma lenta y profunda. Comenzá a sentir como el cuerpo se vuelva cada vez más liviano.
• Tratá de percibir los sonidos externos y anda acercándote cada vez más a los internos.
• Tratá de mantenerte presente y visualizar cada parte de tu cuerpo para ir soltándola cada vez un poquito más.
En este momento, que es el más importante de la clase, el cuerpo se debe mantener quieto, para que toda la energía que trabajaste tenga un lugar dónde asentarse. Para esto debés relajar tu mente. Por momentos vas a sentir que perdés la conciencia del lugar y del tiempo, pero sin quedarte dormido.
• El tiempo estimado para una buena relajación es de 20 minutos.
• Para finalizar, comenzá a hacer movimientos suaves sin forzar demasiado el cuerpo, mové los dedos de tus pies de tus manos y luego estira todo el cuerpo, asegurándote de que el cuerpo esté bien despierto y activo otra vez antes de levantarte. Llevá los brazos por encima de tu cabeza y estirate. Luego, para salir completamente, rodá sobre tu lado derecho en posición fetal, quedate unos segundos y después levantate.

 

A muchos alumnos les gusta esta postura ya que sienten que “se van” hacia otro lugar, pero la idea es permanecer conscientes en todo momento del cuerpo, para poder relajarlo. Recuerdo que algunas veces, cuando comencé a practicar Yoga, si tenía un día muy muy agitado o a las corridas, utilizaba ésta técnica por la noche para luego poder conciliar mejor el sueño. Me resultaba fenomenal para obtener un buen dormir, ya que a veces sufría de insomnio.

 

Esta técnica de relajación es el primer paso de una técnica más profunda denominada Yoga Nidra, donde dura aproximadamente 30 minutos y se consigue visualizar el cuerpo de otra manera. Con las visualizaciones, esta técnica ofrece la posibilidad de recorrer el cuerpo por dentro y de limpiarlo, soltarlo y relajarlo más. profundamente.

 

Beneficios de esta postura: 

• Tranquiliza la mente, ayuda a aliviar el estrés.
• Es una postura terapéutica, puede ayudar en casos de depresión leve.
• Relaja el cuerpo por completo.
• Alivia los dolores de cabeza, el cansancio y el insomnio.
• Ayuda a reducir la tensión arterial.

 

Espero que lo puedan aplicar en sus casas.

Mariana Alegre

Profesora de Ashtanga Yoga, escritora, blogger y fan de Bruce Lee. Amante de los viajes Yogis y del te chai. Enseña el Yoga con pasión y organiza viajes a India todos los años promoviendo su cultura y cultivando mas conocimiento Yógico.

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