Edgar Barrionuevo

Mi comprensión hoy de la nutrición me permite afirmar que estamos en un ámbito contaminado por la publicidad, por los falsos mitos, por las falsas dietas milagrosas, por los oportunistas. Un área en la que vale todo sin pensar en las futuras consecuencias. Este caos de información unido a la falta de atención a las sensaciones, a una desconexión con nuestra propia naturaleza, nos ha llevado a que en los países desarrollados haya cada día más personas obesas, que las enfermedades propias de la mala alimentación aparezcan cada vez a menor edad, incluso en niños y a un aumento de numerosas enfermedades: cáncer, diabetes, osteoporosis, infartos de corazón, hipercolesterolemia, hipertensión.