Lactancia materna: lo que enseña la historia

Hoy en día, pareciera que hablar de “lactancia prolongada” significa hablar de un niño que mama más allá del año de vida. Pero sabemos que la edad del destete es una cuestión cultural y tanto la OMS como UNICEF recomiendan el amamantamiento hasta los dos años o más. Y muchas madres se ven en la disyuntiva de destetar a sus bebés, influenciadas por las presiones sociales de su entorno o una desactualizada formación en lactancia materna.
Este texto proviene de Melina Bronfman, doula y experta en temas de crianza, en su blog Mater Pater. Los invitamos a compartirlo.

Katherine Dettwyler en su libro, Amamantamiento, Perspectivas Bioculturales, relata que la práctica de amamantar hasta los seis años para los humanos comenzó a ser modificada, primero por el uso de fuego para cocinar (hace medio a un millón de años) y luego y más significativamente por el procesamiento de granos, moliendo o machacando, ambos proveyendo alternativas a vegetales no cocinados y carne animal cruda.

En Babilonia (3000 A.C.) se amamantaba durante 2 a 3 años.
Los Hebreos (Torah) mencionan un destete a los 3 años.
En Egipto el destete se recomendaba a los 3 años.
Los romanos creían que el destete completo no debía darse antes de los tres años de vida (Galen) o cuando tuvieran completa la dentición (Soranus).

En la Europa Medieval, el destete completo ocurría usualmente entre el año y los tres años de vida. En su libro, Mothering your Nursing Toddler, Norma Jane Bumgarner nos comenta:
“En India, influenciados por la creencia que cuánto más amamante un niño más años de vida tendrá, las madres amamantaban a sus niños lo más que pudiesen, a veces 7 o 9 años”. Los textos médicos en el período de Ayurvedic (1500 a 800 A.C.) recomiendan sólo leche del pecho para primer año, leches del pecho y sólidos durante segundo año, y el destete gradual después de eso.
Estudios etnográficos de sociedades pre-industriales muestran que el promedio de duración de la lactancia varía entre los tres y cinco años de edad de una cultura a otra y entre cada niño dentro de una misma cultura.

En el mundo musulmán, especialmente en África y el Sudán, el destete se rige por las enseñanzas del Corán, que recomienda hacerlo hasta los 2 años.
En 1951, en Mongolia, los niños eran amamantados durante 2 o 3 años, y tampoco era raro que un niño de seis o siete años quisiera ser amamantado para sentirse más seguro.
En Tsinghai, China, en 1956 las madres aún amamantaban durante varios años, 5 años no era inusual, o hasta que naciese otro niño.
En su libro, The Politics of Breastfeeding, Gabrielle Palmer menciona que “en el Este de Lincolnshire las mujeres amamantaban a sus hijos hasta los siete u ocho años de edad en 1820”.

Actualmente, en culturas no occidentales las madres amamantan a sus niños hasta los 3 o 4 años.
Las últimas décadas de este siglo veinte son probablemente el único momento en la historia de la humanidad que los niños han sido completamente destetados en los primeros tres a seis meses de vida.
Según la antropóloga Katherine Dettwyler los seres humanos alcanzan autonomía inmunológica a los 6 años lo que sugiere que a través de nuestro más reciente pasado evolutivo los agentes inmunes contenidos en la leche materna estaban normalmente disponibles para el niño hasta aproximadamente esta edad.

Aspectos que contribuyeron a la creencia del efecto perjudicial de la lactancia prolongada, y a un destete precoz

Estos fueron algunos de los motivos que contribuyeron a que cada vez fuera más extraña la imagen de una madre amamantando a su hijo durante largo tiempo, lo que nos permite interpretar la desvalorización y la norma cultural negativa hacia la lactancia en un niño mayor.

• Desconocimiento sobre los beneficios de la lactancia materna y los riesgos de la lactancia artificial.
• Mensajes erróneos de que los sustitutos de la leche materna son tan buenos o mejores que ella.
• Rutinas hospitalarias que dificultan la práctica de la lactancia.
• Falta de apoyo social y de asesoramiento adecuado.Necesidad cada vez mayor de la incorporación de la mujer al mercado laboral.
• Una imagen idealizada de la figura de la mujer.
• Los senos que son vistos como un objeto de estímulo sexual.

Ruth Lawrence nos dice: “Si uno fuera a determinar el momento apropiado para destetar estaría basándose en las necesidades nutricionales y los objetivos del desarrollo. Las observaciones acerca de otros mamíferos sugieren que al alcanzar un grado de madurez que permita al pequeño animal buscarse su propio alimento es el detonante para que la madre inicie el destete”.
Mientras que en muchas culturas las madres que aún están amamantando a sus hijos de dos, tres, cuatro años o más son consideradas una excepción, posiblemente ellas sean más numerosas lo que la mayoría de la gente cree porque gran parte de ellas permanecen invisibles a propósito.
En la actualidad el destete precoz y las fallas a la hora de amamantar son consecuencia de la presión social y la falta de conocimiento y apoyo.

RECOMENDACIONES DE ORGANISMOS INTERNACIONALES

La Organización Mundial de la Salud, UNICEF y la Sociedad Argentina de Pediatría recomiendan amamantar al menos dos años.
A pesar de ello solemos escuchar comentarios que reflejan el desconocimiento de las recomendaciones arriba mencionadas así como también una actitud generalizada por parte de la sociedad de no aceptación de la lactancia materna como la forma natural de alimentación de los niños por lo menos hasta el segundo año de vida.
Muchas mujeres ocultan que amamantan a niños mayores justamente para evitar la desaprobación de los profesionales de la salud y de los miembros de su familia.

Muchas Gracias Melina!

 

Melina Bronfman

Melina Bronfman

Fundadora at MaterPater
Madre. Doula. Musicoterapeuta. Eutonista. Coach ontológico. Especialista en desarrollo infantil. Interesada en difundir salud, placer, amor y alegría.
Melina Bronfman

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