5 consejos para que tus hijos coman mejor

Si a veces te resulta cuesta arriba darle de comer a tus niños, estos 5 consejos para que tus hijos coman mejor te van a ser realmente útiles.

Lograr que tus hijos se alimenten variado y con entusiasmo puede ser una tarea ardua en algunas familias. Los niños y ciertos alimentos saludables parecen no llevarse del todo bien y cuando eso pasa, los papás se desesperan. Para que no sigas batallando en esos momentos, te dejamos una lista con 5 consejos para que tus hijos coman mejor.

– haz lo que yo digo, y también lo que yo hago

Tus hijos aprendieron por imitación casi todo lo que saben, de un modo u otro. La comida no escapa a este criterio: si en casa todos comen variado, evitan los alimentos ultraprocesados y las gaseosas, se sientan a comer tranquilos y disfrutan de las comidas, lo más probable es que contagien algo de eso a los más pequeños. Esto no tiene por qué ser un pesar: aprovechemos la instancia de criar a los chicos como una oportunidad para revisar y mejorar nuestros hábitos. No empecemos por prohibirnos cosas, sino por sumar experiencias para nosotros mismos: reencontrarnos con alimentos sabrosos y olvidados, volver a cocinar con métodos saludables, sentarnos a comer tranquilos y sin mirar la tele… tenemos mucho para agradecer a los hijos si nos devuelven estas intenciones.

– no gastes pólvora en chimango / pick your battles

Igual que en todos los demás terrenos de la crianza: todo no se puede y hay que saber elegir qué es lo más importante. Si tu hijo va a un cumple donde sólo hay comidas poco nutritivas, si la tía lo saca a comer pizza o un amiguito le regala caramelos, quizás de vez en cuando podemos relajar y entender que no va a ser grave. Si en casa comemos bien, el organismo de tu hijo va a poder tolerar una comida un poco menos saludable, y no por eso a partir de ahora va a pedir pizza todos los días (si lo hace, será el momento de explicar cariñosamente que no y contraproponer cosas ricas de otros tipos).

– una mano lava la otra, y las dos… preparan la comida

Uno de los factores más importantes para que los chicos adopten buen criterio en su alimentación es que participen todo lo posible del proceso que lleva la comida a su plato. Si hacen las compras con nosotros y ven de dónde salen los ingredientes, si cocinamos juntos o los dejamos ver qué cómo se preparan las cosas el interés natural de ellos crecen y su consciencia, también. La comida interpela nuestros cinco sentidos en cada paso de su realización: los chicos son los primeros en apreciarlo y disfrutar de esa experiencia tan rica, si se la habilitamos.

– respeta a tu adversario

Adversario es un chiste, se entiende… pero cuántas mamás parecen llevar un estado de lucha permanente con sus hijos, cada uno tironeando para lados diferentes! Si no logramos dar a los chicos cierta autonomía, cierta soberanía sobre sus comidas, no sólo vamos a generar más obstinación de su parte en oponerse, sino que estamos criando niños dependientes de prohibiciones y órdenes para comer bien. Esto, el día de mañana, es un adulto que no sabe controlarse o peor aún: que sólo sabe pensar en términos de “vivir a dieta”. Los chicos tienen sus gustos, que merecen ser respetados, y sus etapas de fascinación u odio con algunos alimentos. ¿Ustedes no? Cuántas veces les pasó “engancharse” con algo que les encante y ponérselo a todo lo que podían en cada comida? ¿Nunca se “asquearon” con algo y les generó desgano automático por meses? Siempre es una cuestión de balance y criterio, pero es bueno mostrarles a los chicos algo de confianza y si no quieren comer hoy coliflor, quizás si quieran palta o zanahoria o lo que haya en la heladera, ese día, sin necesidad tampoco de desvivirnos o caer en alimentos indeseables.

Nunca obliguemos a los chicos a comer algo: ésa es una batalla perdida, aunque la ganemos. Un bocado tragado por deber no es alimento, es un evento traumático que nos aleja de la salud alimentaria.

– con la comida sí se juega

Los padres solemos impacientarnos y hasta enojarnos cuando nuestros chicos no comen como adultos. Se nos olvida que… no lo son! Cuanto más pequeños, afortunadamente, el juego es un factor más importante en sus vidas, y no creo que ganemos nada tratando de quitarlo de la mesa. Por supuesto esto no significa que la comida sea para desperdiciar o derrochar, tirarnos por la cabeza o mezclar con tierra. Pero investigar su textura, su arquitectura, su olor… manosearla, lamerla, chuparla, desmenuzarla… son acciones útiles para que los chicos entablen su propio vínculo con eso que les servimos, y el solo hecho de incluir el juego en la “dieta” los predispone mejor. Con ojos de niño, los porotos son pelotitas y las chauchas o judías verdes, gusanitos. Nadie se hizo daño nunca por construir una torre con trocitos de manzana, ni por formar dibujitos poniendo pasas de uva o porotos en línea…

La frutilla del postre

Como broche de oro, les dejo aquí un link a las recetas más elegidas por los chicos de entre todas las que tengo. Es sólo una frutilla en el postre, porque lo más importante no es una receta u otra, son sólo excusas o herramientas para aplicar todo lo que dijimos antes siempre y cuando podamos hacerlo con entusiasmo y placer por comer y dar de comer mejor. ¡Probemos!

Natalia Kiako

Natalia Kiako

Fundadora at Kiako, the Cook
Autora del libro "Cómo Como": Un manual de autoayuda en la cocina saludable (Sudamericana) y del blog de recetas Kiako, the cook. Codirige Kiako-Anich (comunicación hecha con textura) y colabora periodísticamente en temas culturales y gastronómicos con medios como Revista Brando, GreenVivant y muchos otros. A la sazón es Licenciada en Letras, mamá de Julia, corredora bajo perfil y curiosa como un gato.
Natalia Kiako
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