Felicia Lim: plato a plato, gluten-free

Felicia Lim, singapurense, se enamoró de un argentino durante un semestre de intercambio en Mannheim, Alemania. Así terminó mudándose a Buenos Aires; poco a poco, entre otros intereses que despertaron con el viaje, se reencontró con la cocina y creó un bellísimo blog de cocina que se centra en platos gluten free. Conócela en esta entrevista.

 ¿Qué hacías en Singapur? ¿Ya te interesaba la cocina allá?

Yo nací en la década del 80’ en Singapur, el país del sudeste asiático que está cumpliendo recién 50 años de independencia. Siendo la hija mayor de una mamá contadora y un papá analista financiero, siempre tuvimos la suerte de contar con ayuda doméstica con cama en casa. Además de las tareas del hogar, la empleada siempre cocinaba riquísimo para mi familia. Tal vez por eso yo casi no tenía ningún interés en la cocina y solo captaba mi atención cuando la comida ya estaba servida.

Llegado el momento tenía terror a la cocina – no tenía ni idea de cómo hacerme un plato rico y casero, y durante el semestre de intercambio en Alemania, mi dieta consistía en verduras, pollo y arroz hecho en microondas, la mayor parte del tiempo. Otros días comía pasta con una salsa precocida que compraba en el supermercado.

Cuando me mudé a Buenos Aires ya no tenía una empleada doméstica para cocinarme. En mi desesperación por aprender (y no depender siempre del delivery o los fideos instantáneos que había traído de Singapur), decidí anotarme en el curso de cocina familiar de Pelusa Molina donde asistí a clases semanales cada jueves por dos años.

Por estar lejos de mi país, familia y amigos, sentía una gran necesidad de conectarme con gente que hablara inglés; y como siempre me apasionó escribir, uní mi amor por la escritura con ese nuevo interés por la cocina. Así fue como en mayo de 2012 nació mi blog de cocina, Dish by Dish – cuyo nombre puede traducirse al español como “Plato por Plato”.

¿Por qué experimentás tanto con recetas sin gluten y sin granos? ¿Qué diferencia hay entre uno y otro?

Un par de años después de haber arrancado el blog, empecé a leer el libro “Wheat Belly”) del Dr. William Davis, que hablaba de los beneficios de seguir una dieta libre de trigo (y por extensión libre de gluten, una proteína que se encuentra en el trigo, entre otros granos como la cebada y el centeno).
Ahí también contaba los beneficios de bajar el consumo de carbohidratos y la importancia de consumir ingredientes de bajo índice glucémico (evita que suba demasiado la glucosa en la sangre), El libro del Dr. Davis me atrapó. Estaba tan convencida que empecé a buscar recetas sin granos (grain-free) y sin gluten (gluten-free) para poder experimentar y probar en mi cocina.

En general, las recetas sin granos automáticamente son recetas sin gluten, pero además suelen usar harinas menos comunes. Experimenté con recetas que llevan harinas que nunca antes había usado – como la harina de almendras, de castañas de cajú, de mandioca, de arroz, y de avellanas. Me hizo abrir los ojos, y aprendí que es posible cocinar sin gluten y sin granos – quizás menos conveniente que usar la harina de trigo, pero no imposible.

Cuando diagnosticaron a mi mamá como diabética en Diciembre de 2014 después de sufrir un infarto, y cuando Juan, mi novio, descubrió que era celíaco el verano pasado, me sentí más motivada que nunca para experimentar y desarrollar recetas sin gluten y sin granos.

¿Cuáles son tus recetas favoritas?

Soy la misma en la vida que en la cocina: me gustan las cosas que no son para nada complicadas. Para el desayuno o el brunch, me encantan los panqueques de banana de dos ingredientes o el parfait de yogur, durazno y nueces; para una entrada, el guacamole multicolor; para un plato principal, los fideos de zucchini con pesto de nuez; y para un postre unos brownies sin gluten con un poco de helado.

¿Dónde te gusta comer en Buenos Aires? qué es lo que más te gusta de la gastronomía porteña?

Con Juan nos encanta salir a comer afuera, y es fácil enamorarse de la gastronomía porteña (¡qué rica es la carne de este país!), aunque a veces suele tener menos variedad en otros tipos de cocina que en Singapur.

¿Tenés otros hábitos de “GreenVivant” además de la cocina saludable?

La cocina saludable fue en gran parte lo que me llevó a tener mi propia huerta pequeña. En el lavadero tenemos romero, menta, tomillo, orégano y albahaca. Me encanta usar estas hierbas aromáticas para darle gusto a la comida y decorar los platos, y sentir que hay un poco de verde en la casa! Lo mejor es pasar tu mano por la planta de romero y olerla después, el aroma es increíble.

Otro hábito “GreenVivant” que tengo es salir a andar en bicicleta por la ciudad durante los días lindos de calor e ir conociendo partes de Buenos Aires. Hay tantos lugares para conocer!

Felicia Lim acaba de publicar su libro. Encontralo aquí

 

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