Limpieza hepática: una détox emocional, mental, física y energética que quizás necesites

La Limpieza Hepática es una desintoxicación importantísima antes de iniciar una alimentación para la salud o junto con ella. En sólo 6 semanas, el hígado puede renovarse totalmente…
 Soy una persona que se dedica a la promoción del bienestar y la salud por medio de la alimentación viva. Trabajo como chef crudivegana, doy clases de cocina “sin cocina” para obtener al máximo las propiedades de cada vegetal, y brindo orientación y acompañamiento en la transición alimentaria para personas que buscan sumar opciones saludables, mudar hábitos, etc.

Me encantan las preparaciones, variedades y opciones que nos da la cocina viva (o cruda) y la creatividad que por ella y en ella se desarrolla; pero me parece importante hablar un poco de la limpieza previa –o simultánea- que sería ideal hacer si realmente queremos obtener los beneficios disponibles en una alimentación crudivegana: una limpieza de hígado. Me gustaría compartir mi experiencia, y el cambio de vida inmenso que comenzó con este proceso de desintoxicación a todo nivel: emocional, mental, físico y energético.

No suena tan divertido como la idea de probar delicias, pero créanme! Limpien su hígado mediante una limpieza hepática y obtengan diversión y felicidad aseguradas! Por si no lo sabían (como yo, hasta hace menos de un año), el hígado era considerado por los antiguos griegos como la base de las emociones. Es el órgano de la vitalidad (además de otras casi seiscientas funciones orgánicas) y el principal encargado de la desintoxicación de todo el cuerpo.

Realmente es increíble todo lo que hace por nosotros día a día, y el poder que tiene de regeneración, dado que en 6 semanas un hígado dañado puede renovarse completamente.

 El hígado es como un planeta aparte: los invito a interiorizarse si desean conocer más sobre este guerrero que llevamos al costado derecho, encima del diafragma. Yo aquí más que instruirlos sobre funciones orgánicas, quisiera compartir mi experiencia acerca de la limpieza hepática para inspirarlos, motivarlos y animarlos! Porque realmente es mucho más simple de lo que parece, y los beneficios que trae la limpieza hepática son inmensurables. No solo mejorías a niveles físicos, manifestándose en cada célula del cuerpo, sino también (y en mi caso “más que nada”) a niveles metafísicos.

Pero para adentrarnos un poco en tema… La vesícula y el hígado, clasificados por la medicina oriental como “órganos pares”, trabajan en equipo, y el malfuncionamiento de uno afecta directamente al otro. En el hígado se produce la bilis que luego va a pasar a la vesícula, y es la sustancia que colaborara en la absorción, asimilación y digestión, en los intestinos.

Con la alimentación moderna, totalmente alejada de la fisiológica (aquella que nos corresponde por naturaleza, fisionomía, estructura, necesidades, etc.), ingresan en nuestro cuerpo sustancias totalmente ajenas a nuestra composición celular, que el cuerpo identifica como agentes extraños, amenazas. Este tipo de alimentación, cuasi sintética, genera partículas de residuos insolubles que se van acumulando en el hígado en forma de cálculos. El hígado es el órgano más grande del cuerpo y, créanme, puede albergar MILES de cálculos!!! Pero, como bien dije antes, es un guerrero, y como todo buen guerrero resiste hasta el fin: solo comienza a “avisar” cuando ya está colapsado. Para evitar eso, podemos atender a ciertos signos que pueden indicarnos sobrecarga hepático-biliar.

Paso a detallar algunos de ellos:

Físicos:

  • Dificultades para asimilar alimentos (sobre todo grasas, huevos, fritos, lácteos)
  • Dolores de cabeza luego de comer
  • Boca pastosa; lengua blancuzca o amarillenta; sabor amargo en la boca
  • Hinchazón de vientre; acumulación de gases; náuseas
  • Piel amarillenta; cutis graso; granos; picazón de piel; caspa; caída del cabello
  • Catarro crónico
  • Estreñimiento (o heces poco consistentes)
  • Insomnio en las primeras horas de la noche; dificultades para despertar por las mañanas
  • Migrañas; dolor en la nuca; fatiga muscular; calambres; mala circulación
  • Problemas de visión
  • Confusión mental

 

Emocionales:

  • La ira, ganas de gritar, de pegar
  • Sensación de agobio, depresión
  • Percepción errónea de la realidad
  • Desinterés, desmotivación

 

Ahora voy a hablar por mí, pero creo que también estaré hablando por muchos y muchas de ustedes. Para mí era normal despertarme la mayoría de los días cansada, con pocas ganas, falta de energía, mal humor, sentir pesadez en el cuerpo, muchas veces irritación en la garganta, hinchazón en los ojos, sueño después de comer, y tantos otros de los síntomas ya mencionados que sin darnos cuenta se vuelven parte de nuestra vida, más aun, parte de nuestra “personalidad”, de nuestra forma de ser, de nuestra forma de comportarnos, de hablar con los otros, de pensar. En Enero de este año hice mi primera limpieza hepática, y todo eso que para mí era “normal” comenzó a desaparecer. Ahí empecé a entender cuál era mi verdadera condición natural!!! Experimenté sensaciones que había olvidado, y por contraste noté cuánto desorden sufría antes, sin advertirlo.

Hasta ahora hice 6 “hepáticas” (acompañadas de sus respectivas limpiezas de colon y cambio de alimentación), y en cada una salieron fácil 100 cálculos (junto con tanta otra basura acumulada en los intestinos). Realmente mi vida comenzó a mejorar por completo, no solo por despertarme con energía total, sin necesidad de dormir más de 4-5 horas, además desapareció mi sed constante, mi carraspera en la garganta y tos crónica, mejoro mi piel, mi pelo, contextura física, sino que además también mi forma de pensar comenzó a cambiar, claridad y rapidez mental, sensación de liviandad, armonía, felicidad. Luego de la primera limpieza mi vida comenzó a mutar, y fue en un in crescendo hasta la última, hace una semana.

En mi artículo anterior  hablo de la importancia de enunciar y pedir con claridad lo que queremos. En mi caso, comenzó a manifestarse esta realidad de manera abrupta luego de limpiar mi hígado. Todo mi entorno cambió porque yo cambié. Comencé a sonreír desde el fondo de mi corazón (o desde el fondo de mi hígado) y el universo me sonrió en respuesta. Mi energía vital se elevo gracias a la desintoxicación y la incorporación de alimentos crudos, mi mente se aclaró, dejó de haber interferencia entre mi verdadero ser y mi cuerpo, y poco a poco comencé a ver con más claridad tanto para adentro como para afuera. Cambiaron mis paradigmas, mi manera de ver la realidad, de ver al mundo, de verme a mí, de ver a los demás, y la voz interior, la voz esencial pudo ser escuchada. Mi trabajo espiritual dejo de tener obstrucciones físicas (o cada vez menos), Mis ideas y sentimientos comenzaron a ser más claros, entonces mis pedidos se aclararon, y ellos salieron de la voz del ser. Lo que viene después… aun lo estoy descubriendo.

Cada experiencia es y será distinta, pero con certeza cada limpieza hepática les traerá más salud, bienestar, felicidad y acercamiento a ustedes mismos. Mejor relación con ustedes y el mundo. Integración de todo el ser.

Hay muchos métodos para hacer la limpieza hepática, fáciles, caseros, sin necesidad de gastar dinero, y también hay distintos centros que brindan retiros de desintoxicación y limpieza orgánica profunda. En Villa Las Rosas, Córdoba, Argentina, se encuentra el “Espacio Depurativo” de Néstor Palmetti, un excelente profesional, sumamente confiable y aquí en Brasil, al Nordeste, en el estado de Ceara, Fortaleza-Canoa Quebrada, el “Retiro Depurativo” coordinado por Andrea Foianini y Regina Maria Santiago, donde me encuentro trabajando hasta fin de año. Ambos dos tienen un sistema similar, recibiendo a los buscadores de armonía y bienestar por 10 días en sus instalaciones, brindando no solo las terapias de limpieza y desintoxicación, sino también clases, charlas y seguimiento personalizado.

Realmente la salud está en nuestras manos, o mejor dicho: en nuestro hígado.

Material de consulta:

Sitio web recomendado:  Espacio Depurativo

Angeles Muzio

Angeles Muzio

Cocinera crudivegana en constante aprendizaje y crecimiento. Dedica su vida al estudio y difusión de la depuración orgánica y alimentación consciente.Fundadora de “Cocina Libre”, que combina 3 de sus pasiones: los viajes, la fotografía y la cocina, compartiendo los beneficios de este tipo de alimentación y técnicas de cocina viva. Actualmente aprendiendo en Brasil.
Angeles Muzio
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