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guacamole

Las claves para lograr un exquisito guacamole son simples y las puedes encontrar en esta receta.

Un delicioso guacamole sólo tiene dos o tres secretos para quedar cremoso, fresco y muy rico. Vamos a ver cuáles son.

 

Guacamole, Si Señor, Por Favor! Dice Kevin Johansen y todos cantamos al compás. Es que nadie puede resistirse a este plato delicioso y nutritivo si está bien preparado. Las claves para un riquísimo guacamole son pocas y simples.

 

1. Buenas Paltas. Las paltas que uses para este guacamole tienen que estar maduras y no pasadas. Cuando toques la cáscara y hagas un poquito de presión, hay que sentir que cede casi como si apretaras tu brazo, pero no que está hueco ni se desmorona. La palta Hass es más cremosa y en cambio las variedades criollas (grandes y más verdes) tienen más contenido de agua, pero si están realmente buenas también pueden usarse.

 

2. Puré de palta, no de tomates. Hay quien prefiere el puré de palta un poco grumoso y rústico, como se hacía originalmente, y otros lo buscan lisito y sedoso, hecho con licuadora o minipimer. Cada cual elige a su gusto: pero lo más importante es no incluir ningún otro ingrediente vegetal del guacamole al hacer el puré. Queremos que los tomates, la cebolla y el perejil o cilantro se mantengan intactos. Si los licuamos, arruinamos el plato.

 

3. Último momento. El guacamole no es una receta para hacer con anticipación. Algunos trucos pueden ayudarte a ganar tiempo (como poner un papel film cubriendo toda la superficie en contacto con el aire, y llevarlo de inmediato a la heladera). Pero nunca demasiado. Cuanto más fresco y recién hecho mejor, porque la palta se oxida rápidamente y el tomate empieza a soltar su jugo, aguando (literalmente) la fiesta.

 

Teniendo todo esto en cuenta, es difícil que un guacamole no sea delicioso. Vamos con la receta express.

 

Receta de Guacamole – Ingredientes

 

– 3 paltas hass chicas o una palta muy grande

– Media cebolla pequeña, preferentemente colorada (es más suave y dulce), o cebolla de verdeo.

– Un tomate mediano (si le retiramos la piel, mejor). Hay quien le pone pimiento morrón, yo lo prefiero sólo con tomate.

– Mucho jugo de limón

– Chile a gusto, según les agrade el picante

– Sal, pimienta y cilantro o perejil.

 

Guacamole – Preparación

 

Pisar las paltas con tenedor o a máquina (licuadora o minipimer) hasta lograr el punto deseado, sea un puré rústico o liso y sedoso. Agregar el jugo del limón generosamente.

 

Picar en cubos pequeños la cebolla y el tomate. Agregar el chile a gusto bien pequeño (recuerden que las semillas son lo que más pica) e incorporar todo a la preparación anterior. Salpimentar y terminar con las hojitas de cilantro y si quieren, le pega muy bien un poco de sésamo tostado.

 

El guacamole es una preparación que no requiere aceite extra por la gran cantidad de grasa natural de la palta, pero quien quiera puede coronarlo con un chorrito de oliva. Se pueden hacer variantes incorporando trozos de vegetales crocantes (queda muy bien el apio y el rabanito) o mixeando el puré de palta con un poco de remolacha por ejemplo. Lo más tradicional es comerlo untado en totopos, nachos o tortillas de maíz, pero también es un delicioso ingrediente para un buen sándwich o acompañando por ejemplo una pechuga de pollo.

 

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Natalia Kiako

Fundadora at Kiako, the cook
Autora del libro "Cómo Como": Un manual de autoayuda en la cocina saludable (Sudamericana) y del blog de recetas Kiako, the cook. Codirige Kiako-Anich (comunicación hecha con textura) y colabora periodísticamente en temas culturales y gastronómicos con medios como Revista Brando, GreenVivant y muchos otros. A la sazón es Licenciada en Letras, mamá de Julia, corredora bajo perfil y curiosa como un gato.
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