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maraton new york

Un camino de esfuerzo, dedicación y disciplina. Cada kilómetro es una experiencia de superación constante. Descubre cómo puedes lograrlo!

Hace siete años cuando empecé a correr por casualidad un verano, nunca me imaginé que iba a correr ¡la maratón más grande del mundo con una distancia de 42,195 kms., en New York! Yo pensé que las maratones eran para profesionales o pseudo profesionales que dedican gran parte del tiempo a la práctica de este deporte.

 

Cuando me mudé a Punta del Este, Uruguay, con mi familia hace 3 años me uní a un grupo de corredores con quienes comparto mi pasión por el running.  Corrí mis primeras carreras de 8 y 10 kms. y 3 medias maratones de 21 kms. y cuando un grupo de amigas decidió ir a correr su primera maratón a New York, me uní al grupo de viajeras. Era una combinación perfecta: ¡correr y viajar con amigas!

 

Quiero compartir con ustedes el entrenamiento previo, el compromiso y dedicación que esta decisión conlleva y cómo la viví antes, durante y después.

 

ENTRENAMIENTO PREVIO

 

Compromiso y dedicación:

Para poder terminar una carrera de estas características es importante primero tomar la decisión de entrenar a conciencia, adoptando un compromiso para ir a todos los entrenamientos aunque haga frío, calor o llueva, porque los kilómetros hay que hacerlos…  El entrenamiento específico dura aproximadamente cuatro meses y en el último mes de carga máxima uno llega a correr más de ¡200 kms.!

 

Apoyo familiar:

La familia tiene que estar involucrada y apoyar esta decisión porque es el sostén necesario para poder llevar este gran desafío adelante.  Nuestros maridos, mujeres o parejas tienen que entender que vamos a pensar como deportistas y que los fines de semana  nos tenemos que acostar temprano para poder rendir en los entrenamientos.  

 

Mucho más que correr:

El entrenamiento ideal para los amateurs incluye correr por lo menos tres veces por semana y también hacer una rutina específica de fortalecimiento en el gimnasio otras tres veces por semana.

 

Alimentación:

Este es todo un tema aparte…  También tenemos que cambiar nuestra alimentación, ya que los carbohidratos juegan un papel esencial, como única fuente de energía necesaria para poder correr y rendir de manera adecuada.  En nuestro caso el grupo de corredoras contrató un nutricionista deportivo que se especializa en competencias de alto rendimiento. Nos fue guiando durante los entrenamientos, con la alimentación previa a la maratón y durante la carrera también.  En mi caso este punto fue todo un desafío ya que soy celíaca, tengo diferentes intolerancias alimenticias e hipoglucemia reactiva.

 

Descanso:

El entrenamiento, la alimentación y el descanso son los tres pilares para lograr los objetivos.  Tenemos que lograr dormir mínimo siete horas, e idealmente ocho.

 

Cansancio:

Obviamente que el cansancio es inevitable, por eso tenemos que hacer bien los “deberes” y prepararnos conscientemente.

 

 

CALENTANDO MOTORES

 

La previa:

En nuestro caso llegamos a New York 3 días antes de la carrera.  Es indispensable tomarse tiempo para visitar la expo que es gigante y tiene muchas oportunidades para comprar ropa deportiva y ver las últimas tendencias. La semana previa a la maratón uno debe empezar a hidratarse bien y comer una carga extra de carbohidratos para almacenar la reserva de glucógeno necesaria.  El día previo a la maratón uno debe caminar poco y comer la típica cena de pasta con una salsa liviana.

 

 

UN POCO DE NÚMEROS

 

En el año 2016 se anotaron 72.999 personas en la Maratón de New York Y terminaron 51.995 personas.  Corrieron 21.457 mujeres y 29.931 hombres. Los países representados fueron 124.

 

 

EL DÍA TAN ESPERADO

 

Organización:

La organización de la maratón de New York es perfecta y uno no siente que está corriendo con ¡50000 personas! La largada está organizada por oleadas y corrales que están descriptos por colores y letras en el número que te entregan para la carrera.  

En mi caso me desperté a las 4:30 de la mañana, desayuné 2 rodajas de pan sin gluten con manteca de almendras y un café con leche de almendras.  Salimos del hotel a las 5:30 rumbo a la biblioteca en donde cientos de ómnibus esperaban a las personas para llevarlas a Staten Island, el lugar de la largada.

 

La Espera:

Una vez que identificamos nuestro corral con la oleada correspondiente ingresamos y yo comí una banana y dos barritas de cereales orgánicas.  Hacía frío así que estábamos abrigadas.  Antes de largar hay bolsas gigantes a los costados del camino en donde los corredores depositan los abrigos y éstos después se entregan a diferentes ONGs que reparten la ropa a la gente carenciada.  

 

La largada:

Después de escuchar unos minutos del himno nacional y al compás de la música de Frank Sinatra, “New York, New York”, largamos a correr y a unos metros cruzamos el Puente Verrazano con una vista impresionante.  

 

El espectáculo:

La Maratón de NY es un espectáculo en donde uno es el protagonista.  Corren 50.000 personas y a lo largo de los 42 kms. hay 2.000.000 de espectadores que van alentando a los corredores, llevan carteles con mensajes ocurrentes y de aliento; hay bandas que tocan diferentes tipos de música; gente bailando y disfrazada; familias enteras que van a mirar, alentar y acompañar.  Toda la ciudad se moviliza en función de este evento.

 

Alimentación e hidratación durante la carrera:

La ingesta de carbohidratos también es fundamental durante la maratón. Yo me programé el reloj para que sonara cada media hora y así sabía cuándo tenía que hidratarme e ingerir 3 gomitas energéticas.

 

A partir del kilómetro 30:

Yo venía muy divertida y entretenida con tanta gente, shows, música y carteles.  En el km. 30 aproximadamente suele aparecer el famoso “muro” que todos los corredores tememos tanto.  Es un momento de la carrera en que empezás a sentir el cansancio y te duele todo el cuerpo, desde el pelo hasta los dedos del pie, y te preguntás “¿por qué hago esto?”, “¿para qué?” y obviamente querés llegar a la meta.  En mi caso ¡los calambres en los arcos de los pies se sumaron a las sensaciones del muro!  Quien ha padecido de estos calambres entenderá que son sumamente dolorosos.

 

Los últimos 12 kms:

Toda la alegría y diversión de los primeros 30 kms. se disiparon con los calambres, pero a pesar del dolor terminé la maratón. Los últimos 2 kilómetros no tuve calambres así que aceleré el ritmo, ya que quería llegar a toda costa. Mi marido que me seguía por internet ¡pensó que me había subido a una bicicleta porque había acelerado tanto!

 

Llegar a la meca:

Mi cara en la llegada resumía mis sentimientos: ¡mezcla de euforia, alegría, logro y agotamiento!  La medalla que te entregan es pesada y tiene una cinta ancha y cuando te la ponen alrededor del cuello sentís el “peso” del esfuerzo y todos los meses de entrenamiento, disciplina, constancia y compromiso finalmente dieron sus frutos.

 

 

EL DÍA DESPUÉS

 

Es tradición en New York usar la medalla el día después de la Maratón. Es increíble cómo la gente te aplaude, te saluda y te felicita en la calle, en los negocios y en los restaurantes. Uno realmente se siente realizado.  También es tradición que el New York Times publique la lista de los que llegaron a la meta antes de las 5 horas, así que compré el diario y resalté mi nombre para guardar como recuerdo y poder mostrarle a mis hijos y nietos en el futuro.

 

Correr una maratón es un desafío personal importante e inigualable.  Lo que sentí durante la carrera se puede resumir en un texto que recibí a través de las redes sociales:

 

“En el km. 30 pensé que estaba muerto.

En el 33 me hubiese gustado estar muerto.

En el 35 supe que estaba muerto.

En el 42 me di cuenta que me había convertido en alguien muy duro de matar.”

 

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Gaby Cosentino

Health Coach, Institute for Integrative Nutrition (IIN, New York, USA) at Elegí Bien-Estar
Ha realizado varios cursos de capacitación tanto en la Argentina como en Uruguay.

Autora del Libro “Health Coach. Elegí Bien-Estar.” Está disponible en Amazon y en Argentina.

Junto con su socia, Denise Pessana, crearon Elegí Bien-estar y dictan cursos de cocina saludable, elaboran viandas para bajar de peso o comer sano y ofrecen programas de detox, jornadas y charlas para ayudar a la gente a estar bien.

Participa semanalmente como columnista del Programa “La Mañana del 11”, Canal 11, Punta del Este, Uruguay dando tips sobre bienestar y actividad física.

Asesora y acompaña a la gente a lograr sus objetivos relacionados con la salud, dieta y actividad física, ya sea a través de asesoramiento individual o grupal.

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