Compartir

salud-intestinal-mental

Los trastornos del sistema digestivo, tales como el colon irritable, están directamente relacionados con nuestro estado emocional ¿Cómo podemos percibirlo?

Estudios realizados últimamente muestran la relación que existe entre un intestino pobre en bacterias saludables y enfermedades psicológicas, reflejando que la mitad de los pacientes con algún tipo de trastorno mental sufre además problemas en el sistema digestivo.

 

Muchos conocemos la relación entre los estados emocionales alterados y el malestar intestinal, tan solo hay que estudiarse a uno mismo ante una situación de nervios antes de asistir a una cita importante y las repentinas ganas de evacuar. Pero ahora se ha descubierto que muchos de las personas que sufren casos más graves como el síndrome de colon irritable, padecen además problemas como el autismo, la ansiedad o la depresión.

 

Y es que los últimos descubrimientos revelan que las bacterias instestinales no solo influyen en la salud del aparato digestivo, sino que también afectan al comportamiento ya que modifican el equilibrio químico del cerebro.

 

Los estudios sobre el análisis de la influencia de la microbiota humana y su genoma microbioma en el estado nutricional y de salud, y en el desarrollo de patologías metabólicas e inmunológicas liderado por Yolanda Sanz, demuestran que modificando el ecosistema intestinal de una persona puede mejorar notablemente su ansiedad, aunque con enfermedades más graves todavía no hay evidencias de causa-efecto.

 

Se suman además los últimos estudios publicados por la revista Science y que divulgan que una mayor diversidad bacteriana en el intestino está relacionada con una mejor salud. En el intestino se encuentran cerca de 1.200 variedades de bacterias diferentes, y todavía falta relacionar su carencia o exceso a enfermedades concretas, por lo que los expertos se mantienen cautos a la hora de hacer recomendaciones generales, si bien, el consumo de yogurt, y otros alimentos probióticos que incluyen microorganismos que regeneran y enriquecen la flora bacteriana (indicados para aquellos cuyo flora intestinal esté afectada), se ha relacionado con una mejora de la salud. En cambio la ingesta de fármacos como los ansiolíticos o los antibióticos, e incluso comer demasiado provocan una pérdida de flora intestinal microbiana.

 

El trasplante de bacterias en humanos para combatir infecciones ya es una realidad, aunque por el momento solo es viable en EEUU donde se encuentra el primer banco de trasplante de heces, y está limitado para combatir la Clostridium difficile, una bacteria que puede resultar resistente y afecta a un gran número de pacientes.

 

Aún no se puedes sacar datos concluyentes ya que no todas las enfermedades mentales se pueden asociar a enfermedades del aparato digestivo, pero el alto índice de coincidencia revela un camino a seguir para la mejora de estos pacientes.

 

Lo que parece estar claro es que buena dieta, como la mediterránea, incrementa la diversidad de la microbiota intestinal y tiene efectos antiinflamatorios, algo de ejercicio diario y descanso necesario, inciden de forma positiva en una buena salud intestinal y mental.

 




Edgar Barrionuevo

Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y Deporte at edgarbarrionuevo.com
Mi comprensión hoy de la nutrición me permite afirmar que estamos en un ámbito contaminado por la publicidad, por los falsos mitos, por las falsas dietas milagrosas, por los oportunistas. Un área en la que vale todo sin pensar en las futuras consecuencias. Este caos de información unido a la falta de atención a las sensaciones, a una desconexión con nuestra propia naturaleza, nos ha llevado a que en los países desarrollados haya cada día más personas obesas, que las enfermedades propias de la mala alimentación aparezcan cada vez a menor edad, incluso en niños y a un aumento de numerosas enfermedades: cáncer, diabetes, osteoporosis, infartos de corazón, hipercolesterolemia, hipertensión.

Latest posts by Edgar Barrionuevo

Comentarios

Tags: