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¿Cuántas veces la mente, el cuerpo o las emociones van tan a mil que no podemos estar en paz o lograr dormirnos?

Si bien debemos trabajar tanto la ansiedad como el estrés fuera de los momentos de “alerta interna”, hay un salvavidas al que SI podemos recurrir en momentos de mucha tensión; una práctica diaria para mantenernos tranquilos: LA RESPIRACIÓN.
Cuando tenemos mucho estrés o ansiedad, la respiración se vuelve superficial predominantemente a la altura del pecho (lo que llamamos respiración toráxica); lo cual no permite respirar profundo justo en el momento en que nuestro sistema nervioso más lo necesita.

 

Esta respiración es también la que, en forma natural, utilizamos cuando hacemos ejercicio; el problema es que, en el momento en que sentimos ansiedad, lo que queremos es generar el efecto contrario:  ¡no queremos ganar una maratón, necesitamos “bajar un cambio”! En estos casos, es la respiración diafragmática la que te ayudará a relajarte.

 

¡En cualquier momento, en cualquier lugar! Lo mejor de esta respiración, es que la puedes realizar acostado -preferentemente- o sentado, tanto en tu casa como la oficina; en un parque o en donde puedas tomarte esos minutos necesarios para respirar profundo…

 

Técnica simple

1- Coloca una alarma para que te avise después de 10 minutos de haber comenzado a realizar esta técnica de respiración; puedes ir incrementando el tiempo a medida que te sientas cómodo (¡no tiene contraindicaciones!).

2- Recuéstate boca arriba; para hacerlo, puedes elegir entre las siguientes opciones:

Acuéstate con las piernas relajadas extendidas; si tienes dolor lumbar, puedes colocar un almohadón debajo de tus rodillas.

Coloca tu cuerpo como en la foto: con la planta de tus pies juntas y las rodillas separadas.

3- Lleva tus manos hacia la parte baja de tu abdomen. Al inhalar, expándelo y al exhalar déjalo que baje naturalmente.

4- Repite en silencio “Inhalo “al inhalar y” Exhalo” al exhalar, visualizando mientas respiras el aire entrando y saliendo de tu cuerpo; y manteniendo la conciencia tanto del aire que ingresa y sale, como de tus manos en contacto con tu cuerpo.
Esta técnica es muy efectiva cuando la practicas de manera constante, es una gran herramienta para armonizarte en cualquier momento del día y para ayudarte también a descansar profundamente al finalizar la jornada.

 

Recuerda que hacer ejercicios de respiración a diario mejora la captación del oxígeno y elimina el dióxido de carbono, incrementando la energía vital y mejorando nuestra salud física. Además, estos ejercicios te ayudarán a mantener la calma mental, alcanzar niveles de conciencia más profundos y  paz interior.

 

Ya sabes, ¡ahora tienes en tus manos una herramienta más para mantener tu bienestar!

 

Nos deseo PAZ,

Luana

 




Luana Hervier

Fundadora at Luana Living
Luana Hervier es una Green Vivant desde pequeña, apasionada por explorar y compartir la vida saludable en la ciudad. Coach en Nutrición y estilo de vida, Profesora internacional de Yoga y de Educación Física. Conductora en wellness en Radio y TV. Autora del libro Luana Living: Nutrición y Movimiento para el cuerpo y el alma.

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