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Después de una vida de soñarlo, años de elaborarlo, masticarlo, planearlo y ejecutarlo, mi libro de cocina finalmente ve la luz. Más de 100 recetas para quienes aman cocinar, alimentarse y, sobre todas las cosas, comer rico. Una historia hilada a través de los platos que más me representan.

Luego de casi 90 columnas escritas especialmente para ustedes, creo que mis lectores “Green Vivant” querrán que les cuente cómo fue el proceso creativo de “Pedro Lambertini Al Natural”, mi primer hijo editorial.

 

Como quizás algunos sabrán, mi vocación por la cocina se despertó a temprana edad, lo que suscitó que enseguida me sintiera atrapado por los programas de cocina: una forma práctica, cómoda e inmediata de obtener información, mejor o peor, de una pasión que a los 13 años se mostraba incipiente. Siempre tuve claro que el camino del cocinero nada tenía que ver con eso pero tampoco me impedía soñar con que alguna vez, si trabajaba, me esmeraba y destacaba, tuviera la posibilidad de difundir mi arte para que llegara a muchas personas. Y para ello tanto la televisión como el libro eran objetivos que se planteaban solos.

 

La idea de escribir un libro apareció en tiempos de “Natural deli”, el recordado restaurant que abrimos en 2007 junto a un inglés que venía con la loca idea de abrir una cadena de restaurantes-mercado orientado a los productos naturales y orgánicos, algo que hasta el momento no existía al menos de manera tan contundente. Al ver la inmediata aceptación que tuvo el concepto la idea de hacer un libro con la visión y las recetas del restaurant comenzó a hacerse cada vez más palpable. Pero por una cosa u otra, el proyecto terminó por no concretarse.

 

Cuando apareció la televisión, allá por 2011, con mi primera serie “U.N.O. Único, natural y orgánico”, en la que trataba exactamente los temas que desarrollaba en mi restaurant, el libro como meta comenzó a cristalizarse cada vez más. No quería que fuera fruto de la neurosis del “aprovecho- la- racha- ahora- que- soy- conocido”, sino más bien madurar un concepto, reunir un equipo idóneo y criterioso que me contuviera y seleccionar mis recetas más representativas. Y fue lo que hice exactamente. Esperar, algo que, en los tiempos que corren, es un lujo que muy pocos pueden darse.

 

En el año 2012 o 2013 tuve mi primera reunión con quien es hoy mi editor, Bobby Montes, de Sudamericana, que me dijo: “Vos sabés que podés hacer un libro, no?” “Si”, le contesté yo. “Y por qué aún no lo tenés?”, replicó.“Porque no es mi momento”, resumí.

 

La realidad es que no sabía bien por qué no tenía aún mi libro pero no sentía la pulsión, la necesidad de gestarlo en ese momento, aunque el sueño estaba intacto. Quizás tan intacto estaba que necesitaba estar seguro de que todas las condiciones estuvieren dadas para que la empresa fuera exitosa.

 

Ya promediando 2015 decidí que ya estaba listo y sabía quién quería que comandara el barco desde lo editorial, quién la fotografía y qué querría transmitir. Inmediatamente busqué a María de Michelis, gran periodista y editora con quien había trabajado en varias oportunidades para la recordada revista El gourmet. Luego pensé en Eugenio Mazzinghi, un fotógrafo particular, excelente retratista y con una sombría estética “rocker” que se complementaría bien con mi estilo y el de mi cocina.

 

En una reunión para planificar cómo sería el libro yo le manifesté a María que quería que fuera personal, por ser el primero, pero no estrictamente autorreferencial. La protagonista absoluta sería la cocina, como manera integral de explicar no solamente técnicas de cocina sino otros mensajes vinculados como la conciencia por nuestra alimentación, el valor de las tradiciones culinarias, la revalorización del producto local y, claro, mis vivencias personales a través de la comida.

 

Así surgió la idea de dividir el libro en 3 capítulos empezando por Córdoba, para representar mis raíces. Viajamos un equipo de 5 personas y preparamos cerca de 30 recetas en 2 locaciones diferentes: Tanti, el pueblo en el que transcurrieron mis veranos y Traslasierra, para mostrar la Córdoba más escondida e impactante. Las recetas de este capítulo son de fuerte raigambre familiar y son las más personales de todo el libro en lo que refiere a conexión con mi historia, platos rústicos, eternos favoritos, para muchos comensales.

 

El segundo capítulo, con una estética notablemente más urbana, transcurre en Buenos Aires y refiere a mis comienzos profesionales en los que, tal como sucedió, los dulces tienen gran preponderancia. Platos cancheros, clásicos reversionados y creaciones absolutas.

 

El tercer capítulo hace hincapié en la alimentación natural e integral. Es el que más se parece a mis restaurantes y programas de televisión de estudio. Abundan los panes integrales, desayunos, platos vegetarianos y algunos también veganos, ensaladas completas y sopas nutritivas.

 

En resumen: más de 100 recetas saladas y dulces, 320 páginas para personas que aman cocinar, alimentarse y, sobre todas las cosas, comer rico. Una historia hilada a través de los platos que más me representan, desde la cocina rústica y al aire libre de Córdoba hasta los platos saludables por los que nos comenzamos a conocer, pasando por suculentos postres y panes.

 

Con el acento puesto en la importancia de conocer lo que comemos, atender la estacionalidad, revalorizar los productos locales y brindando información de cocina útil tanto para aquellos que recién comienzan como para los más avezados.

 

Totalmente escrito de puño y letra por quien suscribe (algo que puede parecer obvio pero que, en libros de cocina, no lo es), sin escatimar detalles en las recetas y con mucha información técnica de cocina, todo ilustrado con fotos modernas y exquisitas a cargo del dotado Eugenio Mazzinghi. Y, como broche de oro, prologado por el icónico Francis Mallmann cuya generosidad no deja de sorprenderme.

 

El sueño está cumplido y no podría estar más conforme con el resultado. Después de una vida de soñarlo, años de elaborarlo, masticarlo, planearlo y ejecutarlo, mi libro de cocina finalmente ve la luz a principios de octubre de 2016, el mes de las Madres. No sé si será el primero de varios, lo que sí sé es que lo hice con todo el corazón, como si fuera el último.

 

Gracias por leer y… Feliz Día de la Madre!

Pedro Lambertini.

 




Pedro Lambertini

Pedro Lambertini nació en Córdoba. A los 12 años se mudó a Buenos Aires y desde muy joven viajó por Europa, vinculando la comida y las diferentes culturas. Ya de pequeño cocinaba para familiares y amigos, especialmente influenciado por la cocina italiana de su abuela Rosa Mainero. Más grande, preparaba dulces y tortas por encargo para tiendas. Su experiencia laboral creció pasando por el hotel Caesar (junto a Germán Martitegui y Beatriz Chomnalez) y Sucre (junto a Fernando Trocca), entre otros. Tuvo un proyecto de cocina propia con servicios de pastelería gourmet para bares y restaurantes exclusivos. En 2006, Michael Legge le propuso abrir un restaurante con productos naturales y orgánicos. Así surgió “Natural Deli”, que desde entonces ha aparecido en numerosos medios de prensa, nacionales e internacionales, con sus recetas o prestigiosas críticas gastronómicas.En junio de 2011 se estrena “UNO Único, Natural y Orgánico”, su primer programa de televisión en la señal El gourmet, dedicado a productos de pastelería y panadería integral, utilizando cereales, semillas y granos para lograr productos ricos, nutritivos y novedosos. Desde entonces su presencia televisiva continúa: participó en las temporadas III y IV de la serie “Gourmet Responde”, protagonizó “Frutos de la Sierra. Córdoba” (2012) y en 2013 su tercer ciclo orientado 100% a la cocina saludable desde un lugar poco ortodoxo, filosofía que Pedro permanentemente divulga a través de sus distintas actividades. En 2014 estrenó su primera serie íntegramente grabada en el exterior (Alemania).

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