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Poner todo el cuerpo en acción en un solo ejercicio y con movimientos cotidianos parece casi imposible, pero no para esta nueva disciplina de fitness. Si querés innovar tu rutina de gimnasia, descubrí de qué se trata y sus beneficios.

El entrenamiento funcional propone multi dimensión de movimientos que tiene el cuerpo humano en su hacer cotidiano y ayuda a la reeducación postural. Si los aparatos y las clases localizadas te aburren, esta es una buena oportunidad para conocer algo distinto.

 

Surge originalmente de las técnicas utilizadas por los médicos especialistas en rehabilitación tras lesiones y cirugías de todo tipo, y sirve para devolver al deportista a su patrón de vida cotidiano y también al más alto nivel para que puedan recuperar su máximo rendimiento.

 

Los ejercicios que se diseñan, imitan las características de los movimientos que la prsona necesita para realizar en su vida habitual, en su casa, su trabajo o en el deporte que practica.

 

Por definición, el entrenamiento funcional significa entrenar con un objetivo específico. En otras palabras, debe tener un efecto neuro-muscular positivo en la actividad o deporte que se practica.

 

“El entrenamiento funcional nos permite pensar nuestros músculos como herramientas y no como trofeos y nos ayuda a usar el cuerpo de manera integral y no aislada. Se trabaja todo el cuerpo en un solo ejercicio. Incluye acciones como empujar, tirar, levantar, rotar, saltar y correr, por eso se dice que es un entrenamiento real para la vida real”, cuenta el profesor nacional de Educación Física Nicolás Block.

 

Algunos famosos, como Micaela Tinelli, ya lo incorporaron a su rutina diaria. También, muchos de los mejores deportistas del mundo lo incluyen entre sus técnicas habituales de preparación: Rafa Nadal, Fernando Alonso, Cristiano Ronaldo, Kobe Bryant, Mireia Belmonte, entre otros.  

 

Es una actividad que abarca todas las capacidades físicas sin dejar ninguna de lado, mientras que el resto de las disciplinas se enfocan en una sola por vez. Por ejemplo, en una clase localizada podés estar parado haciendo brazos y el foco está puesto en los brazos, en cambio en el entrenamiento funcional los brazos hacen una cosa y las piernas o el tronco otra. Además, ayuda a trabajar la coordinación.

 

Por otro lado, el entrenamiento funcional cumple con el principio de individualidad, que dice que cada uno de nosotros es distinto y no siempre el entrenamiento que a mí me sirve te puede servir a vos. Las clases grupales de otras disciplinas no son personalizadas o acordes a lo que cada uno puede hacer.

 

“Con los aparatos entrenás músculos aislados y no movimientos, nos permiten trabajar en un solo plano (por ejemplo, flexión y extensión de brazos), pero nuestros movimientos diarios son en múltiples planos y así es como se trabaja en el entrenamiento funcional”.

 

Pilares sobre los que trabaja esta disciplina:

1- Preparación de movimiento (entrada en calor).

2- Agilidad y velocidad.

3- Entrenamiento muscular.

4- Potencia: ejercicios de fuerza combinados con velocidad, por ejemplo un salto, un lanzamiento de pelota, etc.

5- Entrenamiento de core: el core es el centro del cuerpo y de donde parte el movimiento (por ejemplo, antes de levantar el brazo se contrae el abdominal).

6- Desarrollo de los sistemas energéticos.

7- Regeneración: vuelta a la calma, bajar la frecuencia cardiaca.

8- Tareas de transferencia: por ejemplo, en un ejercicio se hace fuerza (como fuerza de pectorales) y en otro se transfiere esa fuerza en un movimiento dinámico (como lanzamiento de pelota).

9- Prevención de lesiones: se trabajan los músculos estabilizadores, por ejemplo la articulación del tobillo. Una persona que ejercita en la clase sobre bases inestables se acostumbra a perder el equilibrio, por eso si después pisa mal una baldosa en la calle su tobillo va a estar fuerte.

 

En el entrenamiento funcional se trabaja, sobre todo, el centro del cuerpo (los músculos que estabilizan el torso: abdominales, espinales, etc.). Se entrena desde el centro del cuerpo (core) hacia las extremidades: no se puede empezar a trabajar bíceps si tenés el torso débil.

 

El sistema nervioso es el que maneja los músculos, por eso, ante un estímulo de fuerza o actividad física siempre va a estar implicado el sistema nervioso central. También, trabaja el sistema perceptivo porque en los ejercicios con bases inestables necesitás equilibrarte todo el tiempo para no caerte. Esto genera que el cuerpo tenga varias señales a las cuales atender en la ejecución de un movimiento.

 

Las clases son de 40 minutos aproximadamente, pero pueden variar dependiendo del estado de la persona y del objetivo de cada uno. El entrenamiento funcional utiliza una gran cantidad de elementos variados. Algunos ya muy conocidos, como bandas elásticas y conos para marcar líneas de trabajo y direcciones. Y otros más novedosos, como pelotas de básquet rellenas de arena, medias esferas que se utilizan como bases inestables para apoyar los pies o las manos, y la escalera de coordinación, que son cuadrados de tela de 20 cm x 20 cm acostados en el piso, que sirve para hacer un trabajo de coordinación de piernas o de manos.

 

Esta actividad puede practicarse desde los 4 años hasta la tercera edad. Pueden realizarla tanto atletas amateurs como profesionales y gente sedentaria que nunca hizo ninguna actividad física y quiere comenzar. Ideal para personas con problemas de escoliosis, dolores lumbares, cervicales y demás molestias, así como también para todas aquellas personas que quieran, mediante la práctica, conseguir el bienestar de su cuerpo y mente.

 

 

Fuentes:

Equilibrio Gym

Bago Consumo Masivo

Prana Rosario

Sin Rutina

 




Otras Fuentes

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