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Elegir ser feliz transforma tus relaciones personales más desafiantes en las mejores oportunidades para crecer y transformarte. Descubre cómo acercarte a esa elección.

“¿Querés tener la razón o ser feliz?” Ésta es una oración del libro “Un Curso de Milagros” que sugiero te quedes unos minutos reflexionando antes de continuar leyendo el artículo.

 

Me pasé muchos años de mi vida creyendo que tenía razón, parándome en la víctima, justificando cada cosa que sucedía y sobre todo apuntando con mi dedo a todos los culpables. ¿Quizás llegues a identificarte con algo de esto?

 

Luego, un día, me di cuenta de que podía cambiar mi realidad. Aprendí que mi realidad es tan sólo un reflejo de mi estado interior y ahí las cosas comenzaron a cambiar. Veía cómo mi felicidad se postergaba por seguir creyendo que la culpa la tenían los demás. El desafío es, ¿por dónde comienzo y cómo lo hago?

 

Hoy vivimos en un mundo lleno de información, pero nos quedamos con el conocimiento y no lo bajamos a la práctica.

 

Si quisieras, es posible elegir hoy que tus relaciones más desafiantes y los personajes que forman la película de tu vida sean tus Grandes Maestros y vos el Gran Director, quien dirige la película.

 

Ejercicio para descubrir a tus Grandes Maestros y trabajar con ellos:

1- Hacé una lista de todas las personas en tu vida que en este momento aprietan todos tus botones y sacan lo peor de vos. Pueden ser familiares, amigos, compañeros de trabajo, una persona que hoy te cruzaste en la calle. Dejá que tu mano escriba y anotá a todas las personas de hoy y de tu pasado que se te vengan a la cabeza.

2- Anotá todas las cosas que no te gustan de estas personas.

3- Comprometete a no hacer esto que tanto te molesta de estas personas ni a ti ?mismo ni a los demás.

 

El paso 3 es la clave, podés elegir de a una cosa por vez e ir practicando por mes, por día, pero ¡practicarlo! Esta es la clave.

 

Aquí van algunas sugerencias adicionales para que tus relaciones personales realmente comiencen a cambiar (IMPORTANTE: las relaciones no cambian, VOS cambiás y entonces tu mundo y tus relaciones cambian porque vos estás parado en un lugar diferente).

 

– Dejar de juzgar. Sé que no es fácil, pero sé que se puede. Cada vez que te encuentres apuntando a alguien con tu dedo índice, enseguida recordá esto: dar vuelta tu mano y apuntarte a ti mismo. Y  luego decirte ¿Qué estoy experimentando en mí a través de esta persona? ¿Qué hay para mí en esta situación? Ok, estoy enojado, pero ¿cuál es el aprendizaje para mí?. Y luego si querés, sumalo a tu lista para seguir profundizando.

 

– Verte en la otra persona. Imaginate mientras hablás con la otra persona ­ especialmente esa que te “aprieta todos los botones” que te está reflejando a ti mismo. Vos podés verte a ti mismo en ese “personaje” y fijate qué sentís, en qué áreas de tu vida tu quizás estás actuando de la misma manera. Puede ser que hagas eso con otras personas o que seas así contigo mismo y fijate y observá qué viene para vos. Esto te ayudará a reforzar el ejercicio de no juzgar.

 

– Ser la Luz que querés ver en los demás. Va de la mano con lo anterior, sé eso que tanto querés que sean los demás. Se la Luz que querés ver en el mundo. ?Creo que todos estamos en un camino de recordar, no tenemos que crear algo que no somos, sino buscarnos dentro de nosotros. Quitar capas y capas de tierra que pusimos sobre nosotros y comenzar a “limpiarnos” para llegar a descubrir la Luz que hay dentro de nosotros y de esa manera poder ver la Luz que hay en los demás. ?Aquí te dejo algunas preguntas que podés hacerte cuando te vayas a dormir y a diario:

– ¿Cómo estuve hoy?

– ¿Quién soy hoy? ¿Quién me gustaría ser?

– ¿Qué persona me apretó todos los botones?

– ¿Qué me puede estar mostrando?

– ¿Cuál es mi aprendizaje?

 

Cuando te vayas a dormir, pedile al ser más elevado dentro de ti que te guíe hacia el camino de recordar el ser maravilloso que hay dentro de ti. Celebrá la oportunidad que te da la vida de descubrirte y conocerte a través de las personas y agradeceles desde tu corazón por el aprendizaje. Podés cambiar tu vida y empezar a conocerte como nunca lo hiciste. ?Este ejercicio que te planteo puede sonarte simple, sin embargo llevarlo a la acción y hacerlo ¡es el desafío! y si lo hacés a diario, tu vida puede cambiar de maneras que ni imaginás. El tipo de amor que querés para tu vida, es el tipo de amor que tenés que comenzar a dar. ¡Elegir la felicidad en tus relaciones personales es un trabajo full time!

 

Flor Gubba

 




Florencia Gubba

Apasionada de la cocina y emprendedora en su proyecto Gubba Health & Soul Coaching, con base en Punta del Este. Realiza talleres y charlas inspirando a las personas a encontrar su espacio de bienestar.

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