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Me gustaría hablarles sobre Bakasana o postura del cuervo. Una postura que muchos piensan que es de fuerza de brazos, pero en realidad es más equilibrio: balance.

Para poder lograr bien la postura es necesario apoyar toda la palma de la mano. Tomar conciencia del apoyo de cada dedo y sobre todo de apoyar el espacio que se encuentra en dedos indices y pulgares.
Como en la foto se colocan las rodillas por afuera de los brazos, en los triceps, casi en axilas de ser posible. Es normal que al principio no logremos llevar las rodillas tan arriba como en la postura final, entonces podemos intentarlo apoyando en triceps.

 

Una vez que logramos esto, trasladamos el peso hacía adelante, como si quisiéramos trasladar los hombros mas allá de la linea de las muñecas. Luego levantamos los pies (sin saltar) si cuesta hacerlo con ambos pies, tratemos al menos de hacerlo con uno, bajamos y luego intentamos con el otro lado.
La idea es ir superando el tiempo, la permanencia en la postura día a día. Empecemos con un instante, logremos el balance un momento, luego dos respiraciones, luego cinco, luego diez. Contamos siempre un número por cada exhalación que hagamos.
Una vez que logremos el equilibrio en la postura, desarrollaremos la resistencia, es practica, nada más.

 

Espero que se animen a practicar esta postura en su clase de Yoga, recuerden hacerlo con la ayuda de un profesor. Si la postura les da miedo pueden ayudarse al comienzo colocando un almohadón o bolster delante de ustedes. Luego a medida que vayan desarrollando la resistencia ya lo pueden quitar.
Estas posturas son desafiantes y a medida que superamos el miedo, nos superamos a nosotros mismos. Es increíble ver como estos cambios afectan nuestras vidas, como cada postura esta relacionada con algún aspecto personal. Cada vez que logramos algo nuevo en nuestra clase de Yoga, podemos observar el mundo diferente, aunque al principio no seamos concientes de esto. A medida que practicamos, avanzamos, a medida que respiramos profundo, soltamos algo. Y cuando internalizamos estos conceptos es que nos empiezan a gustar las posturas desafiantes, porque nos damos cuenta de que nos hacen mas fuertes. Al menos esta es mi sensación, no es una fuerza musculatoria solamente, eso es sólo un aspecto, la fuerza interior que se logra con la practica de Yoga queda impregnada y eso empieza a transformar toda nuestra vida.

 

Espero hayan disfrutado de esta postura, es una de las que mas me gusta practicar. Recuerdo que cuando comencé Yoga no tenía nada de fuerza en mis brazos, fui desarrollándola poco a poco y me resultaba tan magnifico lograr una postura desafiante que me incentivaba cada vez más ir a mi clase de Yoga. De eso se trata: perseverancia, practica y todo llega.

 

Beneficios:

 

  1. Al expandir el pecho, aumenta la capacidad respiratoria.
  2. Se estiran los músculos de los dedos, muñecas y antebrazos.
  3. Es muy buena para contrarrestar los efectos dañinos de trabajos con movimientos repetitivos, como el teclado de la computadora.
  4. Al mantener la mirada fija en un punto, este ejercicio también suaviza y nutre los ojos.

 

¡Namasté y hasta la próxima semana!

Mariana Alegre

Propietaria at Mariana Alegre Yoga
Profesora de Ashtanga Yoga, escritora, blogger y fan de Bruce Lee. Amante de los viajes Yogis y del te chai. Enseña el Yoga con pasión y organiza viajes a India todos los años promoviendo su cultura y cultivando mas conocimiento Yógico.

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